jueves, 23 de marzo de 2017
NOSOTROS LOS OBREROS
Somos albañiles de la vida. Movemos ladrillos, palas y cemento. Construimos puentes. Levantamos murallas. Hasta nos arriesgamos con pasadizos y ventanas. Queda erigida una ciudad, una existencia, un recuerdo. Transitamos senderos sin creer dejar constancia. Los herederos de la vida serán quienes inmortalicen este pasado y seremos reminiscencia entre los nuestros.
Tere Casas ®2014/2017
domingo, 19 de febrero de 2017
viernes, 9 de diciembre de 2016
martes, 10 de mayo de 2016
lunes, 13 de julio de 2015
SOBREVIVIR
Se miran y se olfatean. El antílope grácilmente cierra sus párpados. El verde mirar del tigre se hunde en él, haciéndole temblar asustadizo. Comienza una carrera entre la maleza. En diagonal. En círculos. El frágil e inocente animal respira afanosamente, mientras el felino astuto y experimentado huele el miedo de su presa, en esa galopada donde tiembla la comarca al avecinarse el cruce de destinos. No vence la perfidia en esta contienda sino la naturaleza en la tierra de ritmo en sequía.
Tere Casas ©2014
martes, 14 de abril de 2015
Sorolla y tú
Imagino a Sorolla en este jardín, moldeando la luz que se filtra a través de las primaverales glicinias, y deleitándose con el cuchicheo de la fuente, mientras, te recuerdo, Madre.
Tere Casas © 2012
miércoles, 7 de enero de 2015
VESTALES DE LA PENUMBRA
Los
símbolos en la cueva, de la montaña al Este, revelan: durante la tétrada de
eclipses lunares deberán encerrarse las vírgenes en la profundidad de su cripta
hasta la aurora. Profecías como estas
son ignoradas por los lugareños cada año.
Únicamente la vieja Meaghan sabe que siempre, al amanecer de
estos eclipses, aparecen tres doncellas degolladas.
Tere Casas ©2014 Seleccionado para la antología Microterrores de Diversidad Literaria, S.L. (España)
jueves, 2 de octubre de 2014
ABSENTA SIN DEGAS
No amanece aún
y canta un gallo trasnochado. Oigo el
ruido de carros como marejada lejana. La
pereza domina y me niego a mover un solo músculo del cuerpo. Me hago un ovillo entre las sabanas. Mis ojos se aferran a sus celosías. La respiración es lenta y cauteriza. El mundo duerme y, con el mórbido deseo de
desperezarme, mi entidad dormita con él.
Fin de siglo anuncian. No es
época de ajenjo ya. He de abrir los ojos a esta nueva etapa que perece antes de
comenzar.
Tere Casas ©2014
miércoles, 4 de junio de 2014
DE CONCEPCIÓN INMACULADA VINISTE TÚ
en el enramado
de naciones
reinas tú
soberana
bajo tu manto
amparas con amor
los hijos de la tierra
Tere Casas © 2009
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